jueves, 4 de febrero de 2010

BCRA: correcta y legitima decisión del gobierno


Escribe: Nicasio Barrionuevo

Con la cuestión del Banco Central (utilización de reservas para el Fondo del Bicentenario y la posterior salida de su presidente Martín Redrado) los argentinos nos convertimos en una suerte de constitucionalistas, financistas y cuando no, en expertos en mercados emergentes, default y fondos buitres. No intento aportar a la confusión general y al no ser ni economista ni constitucionalista, sólo pretendo dar mi opinión desde una concepción peronista y como militante de toda mi vida de este gran movimiento nacional y popular.
¿Qué son los recursos que guardan en custodia el Banco Central, sino el producto del esfuerzo de todos los sectores de la producción, los servicios y el comercio de la totalidad de los argentinos, trabajadores, empresarios, hombres y mujeres, administrados por el o los gobiernos de turno?
Exactamente eso. Por lo tanto y sin desconocer aspectos técnicos que tienen que ver con la necesidad de respaldar la moneda, fijar metas de política monetaria, regular la actividad cambiaria, definir directa o indirectamente la tasa de interés, actuar como respaldo de los bancos comerciales, definir encajes para las entidades bancarias entre otros, el BCRA es en definitiva donde van a parar los ahorros de los argentinos y, aunque esos ahorros por lo general se encuentran en moneda "fuerte" tanto en nuestro país como en Suiza, EEUU o donde la autoridad del Banco estime conveniente, siguen siendo propiedad de los argentinos. Desde la perspectiva peronista entonces, es válida la decisión de utilizar los recursos excedentes para aquellos fines que un Gobierno, en este caso el que los acumuló a través de una correcta administración, les dé un destino que apunte a mejorar la calidad de vida de los argentinos. La decisión de pagar la deuda, indirectamente contribuye a eso, pese a que estimo necesario y justo determinar lo legal e ilegal de la misma.
La intangibilidad de las reservas (Autarquía no significa que sea un banco extraterritorial, se refiere al manejo técnico del mismo) tenía razón de ser en la década del ‘90 en el marco de la convertibilidad, para mantener la paridad con el dólar; de todos modos se facultaba a la autoridad de aplicación, a realizar una serie de operaciones con aquellos recursos que resultaban como excedentes de sostener el peso, acciones que hoy se continúan haciendo, como la emisión de LEBAC, NOBAC (Letras y Notas del Banco Central) entre otras.
Precisamente en aquellos años muchos de nosotros a través de nuestras agrupaciones políticas, solicitamos al Gobierno de Carlos Menem la utilización de esos excedentes para superar la recesión que comenzara luego del llamado "efecto tequila" y así, paliar el grave desempleo que había ocasionado la política de privatizaciones sin controles adecuados por parte del Estado. No tuvimos eco en aquella oportunidad y pese que para nosotros esos recursos deberían volcarse al fortalecimiento del mercado interno, al financiamiento de las pequeñas y medianas empresas, a saldar los déficit en las provincias y en fin, a todo aquello que dinamice la actividad económica, el destino de pago de deuda hoy decidido por el Gobierno nacional es concretamente, un modo de estimular el crecimiento y el consumo.
Precisaba de modo simple en un párrafo anterior, el tema de la Autarquía del BCRA y es claro, más allá de discusiones técnicas muchas veces interesadas, como bien dice su propia denominación, es el Banco Central de la República Argentina. Entonces no se pueden aceptar insubordinaciones a la autoridad electa de la República (que tiene el mandato constitucional de la administración de la cosa pública) por parte de un presidente de esa entidad. Obviamente que las decisiones de ese Poder Ejecutivo están sujetas a revisión, no solamente por el parlamento nacional sino también por el Poder Judicial, y es precisamente así, con un Poder Ejecutivo tomando decisiones, un Poder Legislativo respaldando o no las decisiones tomadas y con un Poder Judicial como ultimo revisor de los actos de Gobierno, que se constituye la República, garantizando derechos y estableciendo obligaciones.
El tema del BCRA hizo gruñir al coro de crispados opositores (políticos, empresarios, algunos comunicadores y opinadores), que no gritan en nombre propio sino en defensa del mantenimiento del "orden" del mundo de los negocios financieros, el "global", ese mismo "orden mundial preestablecido" que nosotros cuestionamos. Ellos son la oposición sin propuestas y sólo los une su mezquina necesidad de impedir, sin importarles la situación del país y mucho menos, la del pueblo argentino. Agazapados en la discusión formal, lo que esconden es su feroz resistencia a la recuperación de los instrumentos económicos y políticos que necesitamos los argentinos, para avanzar y lograr la independencia económica, la soberanía política y la justicia social, banderas inclaudicables del peronismo.

Extraído de: Diario Nueva Rioja, martes 2 de febrero 2010. La Rioja. Argentina

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