miércoles, 22 de agosto de 2012

La masacre de Trelew sigue provocando dolor


Hace cuarenta años la ciudadanía asistía incrédula a un fusilamiento de prisioneros políticos efectuado por personal militar de la Armada en la Base Almirante Zar de la ciudad de Trelew, provincia del Chubut. Previo a ello, el 15 de agosto de 1972 se produjo una histórica fuga del penal de Rawson, en la que luego de tomado y controlado completamente por los presos políticos de las organizaciones armadas de la época, una falla de interpretación en las señales convenidas hizo que se malograra la operación y solamente veinticinco compañeros lograron salir del penal. De estos sólo seis concretaron la fuga tal la planificación original (Roberto Quieto, Mario Santucho, Marcos Osatinsky, Domingo Mena, Enrique Gorriarán Merlo y Fernando Vaca Narvaja) y diecinueve se entregaron bajo palabra pública del juez Federal y de las fuerzas militares de ser nuevamente llevados a la unidad penal. Esto no fue cumplido, fueron trasladados a la Base Naval y días después los diecinueve compañeros fueron cobarde y brutalmente ametrallados por las fuerzas navales, que para cubrirse de tan miserable crimen inventaron un nuevo intento de fuga.

En su apuro por borrar las evidencias no repararon en que algunos habían quedado vivos pese a la gravedad de sus heridas y de ellos, tres sobrevivieron (Alberto Camps, María Antonia Berger y Ricardo Haidar) pese a la desatención manifiesta esperando que se desangraran y de esa manera muriesen. Estos tres compañeros fueron quienes pudieron dar a conocer la verdad de lo que había sucedido aquella madrugada y de esa forma los nombres de Mariano Pujadas, Pedro Bonnet, Carlos Astudillo, Eduardo Capello, Mario Delfino, Carlos Del Rey, Alfredo Kohon, Clarisa Lea Place, Susana Lesgart, Ricardo Mena, Miguel Ángel Polti, María Angélica Sabelli, Ana Villareal de Santucho, Humberto Suárez, Adrián Toschi y Alejandro Ulla quedaron en la memoria colectiva como “los héroes de Trelew” por su firme convicción de llevar adelante por todos los medios posibles a su alcance, la firme voluntad de recuperar la libertad para volver a la lucha en contra de la dictadura, por el retorno de la democracia y del pueblo al poder.

Actualmente y luego de cuatro décadas transcurridas, se está realizando el necesario juicio por aquel crimen, que en algún modo fue un “ensayo” del terrorismo de Estado que pocos años después (en 1976) y de la mano de otra dictadura iba a asolar a nuestro país (provocando miles de muertes, miles de desaparecidos, miles de exiliados y miles de presos políticos para poder así implementar un plan económico de desguace del país y que benefició a unos muy pocos vinculados al poder extranjero y perjudicó a millones de compatriotas). Los procesados por aquella masacre cumplían funciones de oficiales y suboficiales de la Armada Argentina y son Luis Emilio Sosa, Rubén Paccagnini, Emilio Del Real, Carlos Marandino y Jorge Bautista; el ex teniente Roberto Bravo vive en los Estados Unidos y ese país se negó a su extradición.

La “masacre de Trelew” aún hoy produce dolor; muchos de nuestra generación nacieron al compromiso militante a partir de la gran indignación que provocó este crimen que intentaba detener el avance popular que concluyó con la victoria peronista del 11 de marzo de 1973, que terminó con una serie de gobiernos de facto que se sucedían a sí mismos y con dieciocho años de proscripción del peronismo. Aunque haya pasado tanto tiempo, es hora de que haya justicia, la Patria, la democracia y la historia lo exigen. 

Extraído de:www.elindependiente.com.ar, La Rioja, Rep. Argentina. Miercoles 22 de agosto de 2012

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